Hoy es un día asquerosamente especial en Catalunya, mi tierra, que adoro y admiro…
Hoy es Sant Jordi, Diada Nacional de Catalunya. El día internacional del libro, de la rosa, del amor, de la amistad…
Por internet se pueden encontrar cosas como ésta:
“El 23 de Abril es fecha que siempre ha estado ligada, directa o indirectamente, a la literatura y las tradiciones populares. Los caballeros catalanes que partieron hacia el Oriente no se debieron imaginar la repercusión que tendrían sus relatos sobre el culto a un santo local: Sant Jordi. Posteriormente este relato se "adaptaría" a la tradición medieval de caballeros luchando contra el mal.
La leyenda que surgió es de sobras conocida: Sant Jordi lucha contra el malvado dragón que mantiene retenida a la princesa. Finalmente, Sant Jordi vence y en el lugar donde el dragón derrama su sangre crece un rosal como signo de amor y amistad.
Pero lo que definitivamente ha empujado a la importancia de ese día ha sido lo que ahora se ha considerado como el «Día Internacional del libro».”
En este día los enamorados, y entre familiares es también, tradición que regale una rosa a su amada (o en caso de las familias a las mujeres integrantes de éstas: madres, hermanas y demás féminas cercanas a él); y éstas regalarles a él un libro, como símbolo que amor, aprecio y cariño hacia esa persona. Las calles tienen un extraño aroma a… eso… a rosas mezclado con literatura que se impregna por doquier. En los balcones de la mayoría de los hogares ondean senyeras (banderas) catalanas y es curioso como hoy en las miradas de la mayoría de la gente se ve brotar una ilusión, un chispa de cariño, de amor…
Este es un día tan asquerosamente especial que me recuerda lo sola que estoy, que no estoy enamorada, que hoy no va a venir a buscarme mi enamorado para regalarme tímidamente un rosa y sellar el momento con un beso, tampoco habrá libro ni yo voy a tener que comerme la cabeza pensando ¿qué le compro? Tampoco tengo hermanos, ni padre, no habrá momento mágico.
Esta mañana me he levantado ajena al día que era. Anoche me estuve hasta las 3 de la mañana despierta, no podía dormirme, ahora en estos momentos deduzco que mi cuerpo nervioso sabía que hoy era un día especial pero mi mente cansada de trabajar hasta las doce la noche no atinaba en adivinar. He gruñido a mi madre un rato cuando aún todavía dormida me ha ordenado que me levantara ya que llegaba tarde. Somnolienta y como he podido me he duchado, he desayunado mi café con leche, he salido de casa y zombie perdida me he dirigido otra vez al trabajo del cual salí hacía tan solo siete horas… Ha sido salir del metro y encontrarme con el puesto de rosas que ponen en la calle (puestos para los enamorados rápidos, poco originales y olvidadizos como yo lo llamo) y ha sido tal la bofetada de realidad que eso me ha pegado que me he despertado de golpe!! Joder!!
¡¡ES SANT JORDI!!
“Bueno, tú tranqui, ahora te encierras en el despacho, le pegas a las teclas y te sumes en la hermosa rutina de soltera que últimamente te acompaña y que tanto te cuesta abandonar…”
Los buses llevaban las banderitas esbeltas encima de la cabina del conductor
¡¡ES SANT JORDI!!
Las senyeras catalanas cuelgan de los balcones
¡¡ES SANT JORDI!! ¡¡ROSAS!! ¡¡LIBROS!!
Viniendo en el bus, me ha atrapado un sentimiento de vacío, una terrible soledad, me ha recordado lo que es tener a alguien y me he sentido sola. Lo que es que te abracen por las noches, un beso, una caricia, la protección de saber que alguien te ama y te respeta, la compañía, hacer el amor… qué bonito sería hoy recibir una rosa, qué bonito sería hoy regalar un libro… qué bonito sería hoy enamorarse.
“Es igual, no pasa nada… tú hoy trabaja, que el día se pase rápido y ya está… Por la tarde te metes en la cama a dormir hasta mañana y listos!! Es fácil… muy fácil!! Y olvídate del tema.”
Con este reconfortante pensamiento, reparando los agujeros en mi alma que me han provocado las miles de rosas y libros que he visto en la calle, bajo a por otro café, a ver si consigo que se me abran los ojos… Al entrar en la cafetería (donde también venden pan) lo primero que me dice la camarera:
- ¿Qué? ¿Ya te han regalado la rosa?
- Bue-nos dí-as, un café con leche, por fa-vor – digo intentado ocultar el fastidio…
- Uy!! Aún no por lo que veo jijijijijiji… Bueno ya caerá!! – Y se da la vuelta contenta por su día asquerosamente especial lo que me lleva a fijar la mirada al jarrón que hay junto a ella con tres rosas de puesto rápido. He pensado: “Bah!! Pa que te regalen una rosa de puesto rápido típica prefiero que no me regalen nada” Eso me ha alegrado… y me he olvidado del tema
Mientras esperaba el café con leche apoyada en la barra he ojeado los periódicos:
Titular del Sport: “Messi, Rosas, Libros y… pasión” y la foto del tio éste que lleva un balón, entre rosas y libros… (Joder!!, hasta en el diario deportivo!! No sí, manda huevos!!, vale, tú tranqui…)
La Vanguardia: “Especial Sant Jordi” (Bueeeeeenooooooo… bueno, es normal tía, es el día internacional del Libro joder… como te pones!! Relájate!!)
Mientras en la radio sonaba “Unbreaks my heart” y de pronto del obrador sale el marido con una bandeja de panes de Sant Jordi.
- ¿Quieres probar un trocito? Están riquísimos!!
- No, gracias. (“Métetelos donde te quepan”, buff! Estoy empezando a mosquearme, tranquila tía, la gente no tiene la culpa de nada)
Miro los panes, uno de ellos cortado por la mitad para dejar ver las tiras de sobrasada que hacen para simular la senyera dentro del pan. Ciertamente, están buenísimos. No tengo hambre… aún.
(El café con leche hoy tarda demasiado) Unbreak my heaaaaaaart (Nunca había tardado tanto) Say you'll love me agaaaaain (Todo va lento, y me atrapa… me estoy mareando…) Undo this hurt that caused when you walked out the door and walked out of my life…, las rosas se giran y me miran, sonríen… y mutan, les crecen las espinas… (¿Pero qué coño…?) tengo miedo!!
- ¿Te encuentras bien? – me dice el café con leche… digo… la camarera
- ¿Eh?… Sí, sí, ten, cóbrate!! (O me largo pronto de aquí o me va a dar un yuyu!!!) Unbreak my heaaaaaaart
Nuevamente en la protección maravillosa de mis cuatro paredes del despacho… tecleo… bebo mi café con leche… contesto mails… y me relajo… (Estoy fatal… tengo que ir al médico urgentemente…)
Al rato mi jefa me dice que tengo que ir a sacar dinero…
- ¿Cómo? ¿No puede ir Dani? ¿O Sandra? ¿O tú? ¿O…? (que venga él solo, total después de lo que he visto no me extrañaría nada!!)
- ¿Pero qué dices? Tú tienes la contraseña de la tarjeta, ellos no pueden ir… Va, que Sandra se tiene que marchar…
¡Buff! Otra vez a la calle… Voy mirando como una esquizofrénica a todos lados, temo que de pronto me asalte en el camino un rosal y me clave sus espinas… ¡Madre mía!, aprieto el paso… Llego al cajero… Introduzco la tarjeta, la contraseña y de pronto en la pantalla salen unos importes:
RETIRADA EN EFECTIVO
20 rosas
50 rosas
110 rosas
200 rosas
otro importe
(No puede ser verdad, no me puede estar pasando esto) ¡¡Cancelo!!
Vuelvo a introducir la tarjeta… ¡Menos mal!
RETIRADA EN EFECTIVO
20 euros
50 euros
110 euros
200 euros
otro importe
Dinero en mano y pito en el culo corro hacia el despacho, mirando de reojillo el puesto rápido de rosas rojas de la esquina de la farmacia… (¿Por qué me mira la vendedora? ¡¡Mierda!! Me está haciendo señas…)
- ¡¡Oye!! ¡¡Sí, tú!! Ven, ven un momento!! – (que coño quiere ésta ahora!!)
- ¿Sí?
- Toma tengo esto para ti – y me entrega esbozando su ámplia y sucia sonrisa un palo lleno de espinas… vamos, una rosa sin rosa… ¡sólo el tallo! Bien envuelta, eso sí…
- ¿Pero qué es esto? - (¿¿Qué cojones está pasando hoy??) Miro hacia todas partes, a los edificios, a las ventanas, a los coches… (La cámara tiene que estar por algún sitio) - ¡¡QUÉ COÑO ES ESTO!! ¡¡QUÉ JODIDA BROMA ES ESTA, EEEEEEEEHHHHHHH!!
Salgo corriendo por patas, todo lo que puedo y más, al cruzar la calle aminoro el paso mirando hacia atrás, nadie parece haberse dado cuenta de nada, la vida continua tranquilamente, la del puesto sigue envolviendo rosas cuidadosamente mientras un hombre le compra dos, todo parece normal… (Debo estar menopáusica o algo así, esto no es normal… ¿Tengo fiebre? No, no tengo fiebre… lo que sí estoy es atacada de los nervios…)
Justo enfrente de mí reposa un cartel del frutero hecho con mal gusto y a mano
“Oy Por La Diada de Sant Jordi
regalamos a nuestros clientes
FRESONES”
(¡¡¿Fresones?!!, hay que joderse…) Al pasar por la puerta, oigo unas risitas, jijijijiji, como de duendes, terroríficas risitas. Miro al suelo y una fila india de fresones viene hacia mí… (¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!) Ni que decir tengo que las zancadas que di hubieran superado al mísmimo Carl Lewis en el 91 cuando él y su equipo batieron dos veces el récord del mundo en los 400 m relevos.
(Vamos a ver, recuerda, ¿qué cenaste anoche? Conejo en salsa… OK, más cosas, ah! y zumo de naranja… joder, ¿y qué le pusiste al zumo? Nada, me gusta sin azúcar… pues no lo entiendo… Te has dormido tarde ¿no? Sí, pero no sería la primera vez y nunca me había pasado… Ok… ok… Bien, ¿tienes la regla? No. ¡¡Joder!! Es que no ayudas en nada…)
- ¿Qué haces ahí en la puerta? ¿Estás bien? Te encuentro pálida… - mi jefa siempre tan observadora…
Les cuento las barbaridades que me acaban de suceder y no se mean de la risa porque mancharían el suelo, que si no… Hoy es Sant Jordi, Diada Nacional de Catalunya. El día internacional del libro, de la rosa, del amor, de la amistad…
Por internet se pueden encontrar cosas como ésta:
“El 23 de Abril es fecha que siempre ha estado ligada, directa o indirectamente, a la literatura y las tradiciones populares. Los caballeros catalanes que partieron hacia el Oriente no se debieron imaginar la repercusión que tendrían sus relatos sobre el culto a un santo local: Sant Jordi. Posteriormente este relato se "adaptaría" a la tradición medieval de caballeros luchando contra el mal.
La leyenda que surgió es de sobras conocida: Sant Jordi lucha contra el malvado dragón que mantiene retenida a la princesa. Finalmente, Sant Jordi vence y en el lugar donde el dragón derrama su sangre crece un rosal como signo de amor y amistad.
Pero lo que definitivamente ha empujado a la importancia de ese día ha sido lo que ahora se ha considerado como el «Día Internacional del libro».”
En este día los enamorados, y entre familiares es también, tradición que regale una rosa a su amada (o en caso de las familias a las mujeres integrantes de éstas: madres, hermanas y demás féminas cercanas a él); y éstas regalarles a él un libro, como símbolo que amor, aprecio y cariño hacia esa persona. Las calles tienen un extraño aroma a… eso… a rosas mezclado con literatura que se impregna por doquier. En los balcones de la mayoría de los hogares ondean senyeras (banderas) catalanas y es curioso como hoy en las miradas de la mayoría de la gente se ve brotar una ilusión, un chispa de cariño, de amor…
Este es un día tan asquerosamente especial que me recuerda lo sola que estoy, que no estoy enamorada, que hoy no va a venir a buscarme mi enamorado para regalarme tímidamente un rosa y sellar el momento con un beso, tampoco habrá libro ni yo voy a tener que comerme la cabeza pensando ¿qué le compro? Tampoco tengo hermanos, ni padre, no habrá momento mágico.
Esta mañana me he levantado ajena al día que era. Anoche me estuve hasta las 3 de la mañana despierta, no podía dormirme, ahora en estos momentos deduzco que mi cuerpo nervioso sabía que hoy era un día especial pero mi mente cansada de trabajar hasta las doce la noche no atinaba en adivinar. He gruñido a mi madre un rato cuando aún todavía dormida me ha ordenado que me levantara ya que llegaba tarde. Somnolienta y como he podido me he duchado, he desayunado mi café con leche, he salido de casa y zombie perdida me he dirigido otra vez al trabajo del cual salí hacía tan solo siete horas… Ha sido salir del metro y encontrarme con el puesto de rosas que ponen en la calle (puestos para los enamorados rápidos, poco originales y olvidadizos como yo lo llamo) y ha sido tal la bofetada de realidad que eso me ha pegado que me he despertado de golpe!! Joder!!
¡¡ES SANT JORDI!!
“Bueno, tú tranqui, ahora te encierras en el despacho, le pegas a las teclas y te sumes en la hermosa rutina de soltera que últimamente te acompaña y que tanto te cuesta abandonar…”
Los buses llevaban las banderitas esbeltas encima de la cabina del conductor
¡¡ES SANT JORDI!!
Las senyeras catalanas cuelgan de los balcones
¡¡ES SANT JORDI!! ¡¡ROSAS!! ¡¡LIBROS!!
Viniendo en el bus, me ha atrapado un sentimiento de vacío, una terrible soledad, me ha recordado lo que es tener a alguien y me he sentido sola. Lo que es que te abracen por las noches, un beso, una caricia, la protección de saber que alguien te ama y te respeta, la compañía, hacer el amor… qué bonito sería hoy recibir una rosa, qué bonito sería hoy regalar un libro… qué bonito sería hoy enamorarse.
“Es igual, no pasa nada… tú hoy trabaja, que el día se pase rápido y ya está… Por la tarde te metes en la cama a dormir hasta mañana y listos!! Es fácil… muy fácil!! Y olvídate del tema.”
Con este reconfortante pensamiento, reparando los agujeros en mi alma que me han provocado las miles de rosas y libros que he visto en la calle, bajo a por otro café, a ver si consigo que se me abran los ojos… Al entrar en la cafetería (donde también venden pan) lo primero que me dice la camarera:
- ¿Qué? ¿Ya te han regalado la rosa?
- Bue-nos dí-as, un café con leche, por fa-vor – digo intentado ocultar el fastidio…
- Uy!! Aún no por lo que veo jijijijijiji… Bueno ya caerá!! – Y se da la vuelta contenta por su día asquerosamente especial lo que me lleva a fijar la mirada al jarrón que hay junto a ella con tres rosas de puesto rápido. He pensado: “Bah!! Pa que te regalen una rosa de puesto rápido típica prefiero que no me regalen nada” Eso me ha alegrado… y me he olvidado del tema
Mientras esperaba el café con leche apoyada en la barra he ojeado los periódicos:
Titular del Sport: “Messi, Rosas, Libros y… pasión” y la foto del tio éste que lleva un balón, entre rosas y libros… (Joder!!, hasta en el diario deportivo!! No sí, manda huevos!!, vale, tú tranqui…)
La Vanguardia: “Especial Sant Jordi” (Bueeeeeenooooooo… bueno, es normal tía, es el día internacional del Libro joder… como te pones!! Relájate!!)
Mientras en la radio sonaba “Unbreaks my heart” y de pronto del obrador sale el marido con una bandeja de panes de Sant Jordi.
- ¿Quieres probar un trocito? Están riquísimos!!
- No, gracias. (“Métetelos donde te quepan”, buff! Estoy empezando a mosquearme, tranquila tía, la gente no tiene la culpa de nada)
Miro los panes, uno de ellos cortado por la mitad para dejar ver las tiras de sobrasada que hacen para simular la senyera dentro del pan. Ciertamente, están buenísimos. No tengo hambre… aún.
(El café con leche hoy tarda demasiado) Unbreak my heaaaaaaart (Nunca había tardado tanto) Say you'll love me agaaaaain (Todo va lento, y me atrapa… me estoy mareando…) Undo this hurt that caused when you walked out the door and walked out of my life…, las rosas se giran y me miran, sonríen… y mutan, les crecen las espinas… (¿Pero qué coño…?) tengo miedo!!
- ¿Te encuentras bien? – me dice el café con leche… digo… la camarera
- ¿Eh?… Sí, sí, ten, cóbrate!! (O me largo pronto de aquí o me va a dar un yuyu!!!) Unbreak my heaaaaaaart
Nuevamente en la protección maravillosa de mis cuatro paredes del despacho… tecleo… bebo mi café con leche… contesto mails… y me relajo… (Estoy fatal… tengo que ir al médico urgentemente…)
Al rato mi jefa me dice que tengo que ir a sacar dinero…
- ¿Cómo? ¿No puede ir Dani? ¿O Sandra? ¿O tú? ¿O…? (que venga él solo, total después de lo que he visto no me extrañaría nada!!)
- ¿Pero qué dices? Tú tienes la contraseña de la tarjeta, ellos no pueden ir… Va, que Sandra se tiene que marchar…
¡Buff! Otra vez a la calle… Voy mirando como una esquizofrénica a todos lados, temo que de pronto me asalte en el camino un rosal y me clave sus espinas… ¡Madre mía!, aprieto el paso… Llego al cajero… Introduzco la tarjeta, la contraseña y de pronto en la pantalla salen unos importes:
RETIRADA EN EFECTIVO
20 rosas
50 rosas
110 rosas
200 rosas
otro importe
(No puede ser verdad, no me puede estar pasando esto) ¡¡Cancelo!!
Vuelvo a introducir la tarjeta… ¡Menos mal!
RETIRADA EN EFECTIVO
20 euros
50 euros
110 euros
200 euros
otro importe
Dinero en mano y pito en el culo corro hacia el despacho, mirando de reojillo el puesto rápido de rosas rojas de la esquina de la farmacia… (¿Por qué me mira la vendedora? ¡¡Mierda!! Me está haciendo señas…)
- ¡¡Oye!! ¡¡Sí, tú!! Ven, ven un momento!! – (que coño quiere ésta ahora!!)
- ¿Sí?
- Toma tengo esto para ti – y me entrega esbozando su ámplia y sucia sonrisa un palo lleno de espinas… vamos, una rosa sin rosa… ¡sólo el tallo! Bien envuelta, eso sí…
- ¿Pero qué es esto? - (¿¿Qué cojones está pasando hoy??) Miro hacia todas partes, a los edificios, a las ventanas, a los coches… (La cámara tiene que estar por algún sitio) - ¡¡QUÉ COÑO ES ESTO!! ¡¡QUÉ JODIDA BROMA ES ESTA, EEEEEEEEHHHHHHH!!
Salgo corriendo por patas, todo lo que puedo y más, al cruzar la calle aminoro el paso mirando hacia atrás, nadie parece haberse dado cuenta de nada, la vida continua tranquilamente, la del puesto sigue envolviendo rosas cuidadosamente mientras un hombre le compra dos, todo parece normal… (Debo estar menopáusica o algo así, esto no es normal… ¿Tengo fiebre? No, no tengo fiebre… lo que sí estoy es atacada de los nervios…)
Justo enfrente de mí reposa un cartel del frutero hecho con mal gusto y a mano
“Oy Por La Diada de Sant Jordi
regalamos a nuestros clientes
FRESONES”
(¡¡¿Fresones?!!, hay que joderse…) Al pasar por la puerta, oigo unas risitas, jijijijiji, como de duendes, terroríficas risitas. Miro al suelo y una fila india de fresones viene hacia mí… (¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH!) Ni que decir tengo que las zancadas que di hubieran superado al mísmimo Carl Lewis en el 91 cuando él y su equipo batieron dos veces el récord del mundo en los 400 m relevos.
(Vamos a ver, recuerda, ¿qué cenaste anoche? Conejo en salsa… OK, más cosas, ah! y zumo de naranja… joder, ¿y qué le pusiste al zumo? Nada, me gusta sin azúcar… pues no lo entiendo… Te has dormido tarde ¿no? Sí, pero no sería la primera vez y nunca me había pasado… Ok… ok… Bien, ¿tienes la regla? No. ¡¡Joder!! Es que no ayudas en nada…)
- ¿Qué haces ahí en la puerta? ¿Estás bien? Te encuentro pálida… - mi jefa siempre tan observadora…
- (Jajajaja) Tú siempre con tus historias… Vaya películas que te montas (más jajajaja) Esto ser escritora no te sienta muy bien que digamos… ¿no te parece? (de nuevo más jajajaja)
(Hay que joderse!! Yo a éstos les cuento que acaban de violarme y se parten el culo… vaya compañeros de trabajo!!)
Las cuentas no me salen, los números juegan conmigo al escondite, el IVA no me cuadra… (¡Dios! ¡qué mierda de día!) Miro el reloj… (Bien las 13:45, un cuarto de hora y piro de aquí a ver a mamiiiiiiiiiii)
14:00 (Ciao!! Buen fin de semana…)
Salgo a la calle y NO HAY NADIE. Ni coches, ni ruido, ni gente, ni puestos rápidos de rosas rojas, sólo el viento y yo… (No puede ser… no puede ser…)
Jijijijijijiji, a lo lejos… (¡¡AAAAAAAHHHHHHH!! MIEEEEEEEEEERDA LOS FRESOOOOOOONES… ¡¡AAAAAAAAAHHHHHHHH!!)
Por más que corro y corro, los fresones, que cada vez son más me alcanzan, y aunque los piso da igual, son muchos, intentan subir por mis piernas mientras… jijijijijiji, jijijijijijijij, jijijijijijijij… (¡AAAAAAAAHHHHHHHH! ¿PERO QUÉ COJONES ESTÁ PASANDOOOOOOOO…?). Y venga a correr, sin parar, me giro y a los fresones se les ha sumado un buen batallón de rosas rojas con unas espinas enormes… No sé cómo, aún corro más y consigo alejarme un poco pero claro, tan torpe como siempre voy y me caigo (¡Si cuando te digo que no ayudas en nada es que no ayudas en nada… ya me lo decía madre… te llevará por mal camino… si sigues con ella te… ¡QUIERES CALLARTEEEEEEEEE! Y LEVÁNTATE QUE YA VIENEN… ¡¡¿Santa madre del amor bendito vertiginoso, que mierda es eso de ahí?!!)
A lo lejos una bandada de libros venía volando abalanzándose hacia mí mientras que las rosas hacían crecer sus espinas para pincharme, y yo por más que quería no podía levantarme…
- ¡Va, que llegas tarde!! – (¡Coño! Mi madre, ¿qué hace aquí? ¿dónde está? Vete mama, que te van a pinchaaaaaaaaar…) – ¡¡Va hostias, levántate!! Que siempre llegas tarde…
De pronto veo mi habitación, el nórdico tirado por el suelo y mi cuerpo sudado… Miro hacia el pasillo y veo a mi madre alejarse murmurando algún “dulce rezo maternal”. Me levanto exaltada, (¡El calendario! 23 de abril, ¿23 de abril? ¿Y las rosas? ¿Y los fresones? ¿Y los libros voladores?). Miro por la ventana. Hace un día radiante. La mañana se está despertando y siento un terrible escalofrío cuando veo que ya están poniendo un puesto rápido de rosas rojas en la esquina, delante de la parada del autobús. De pronto el vendedor para lo que está haciendo y ¡TOCATE LOS MISMOS! ¡Se gira y me miraaaaaaaaaaaaa!!!(¡MIERDAAAAAA!)
Corro al teléfono, nerviosa… marco el número de casa de mi jefa:
9 3 5 8 6… (no, no joder ese es el del despacho)
Cuelgo:
9 3 5 8 5 … (joder!! No lo recuerdo… ) Voy por el móvil… (C de Carina… ¡Ya está!):
9 3 4 2 0 6 5 8 9
...
- ¿Carina? … eeeemmmmm…. Mira…. Que….me he pasado toda la noche vomitando….¿eh? no sé….me habrá sentado mal la cena… no sé… no, no he llamado al médico aún…. Pero es que me encuentro fatal…. ¿te importa si hoy no voy a trabajar?….vale…gracias… sí, no te preocupes ya te llamo luego…. Adéu!!
(¡¡¡Ni muerta salgo hoy de casa!!!)
Feliz Sant Jordi a todos, vigilad con las espinas… y si veis algún libro
volando… ¡¡corred!!
A los/las enamorados/as que hoy recibirán rosa y libro les digo que por
favor, procurad que la magia de hoy dure siempre… Un beso
Hola amor. Me solidarizo contigo en todos los detalles espinosos y a veces también veo y siento a esos entes y me parto de la risa con el relato!!!! El dolor y el desamor, la puta guerra y la vorágine de tripas, las injusticias, el puño en la llaga, las desgracias de diez en diez en una puta mañana, la estupidez y el retraso mental de la sociedad potencian nuestra fantasía y despiertan en nosotros sentidos que normalmente duermen cuando "estamos" felices. A algunas personas esta sensación de "estar feliz", la que exterioriza la alimaña desequilibrada de la camarera escupiendo su veneno hacia tí, previa detección química de tu debilidad transitoria, se nos manifiesta como "ser feliz", una sensación constante y duradera en el tiempo que equilibra tu balanza, las pausas y las tensiones, los biorritmos naturales o maltratados salvajemente en noches creativas llenas de creación, de sexo, de pasión, de desconexión, pero que nunca son modificadas por el entorno, por los factores externos a uno, sino que son generadas por uno mismo a capricho. En defintiva, cuando haces lo que te da la gana, te motiva y te llena, y además puedes sobrevivir sin grandes crisis. Y estoy de acuerdo con el pago en dolor por el amor, porque muchos no lo conocen y como es una patología y actúa como la fiebre o como una droga tiene sus mismas tarifas. Jo t´estimo, si eso te vale, veamos una peli de miedo juntos como haciamos cuando éramos techno-festivos.
ResponderEliminarTe como! guapísima
Wow gracies amore. M'agradaria de debo tornarte a veure com abans ho feiem abans q tornis a la guerra... T'estimo.
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