viernes, 4 de abril de 2014

NO PUEDE'S'ER SANO


No puede ser sana la forma de pensarte, tan real... la montaña rusa aún existe en mi estómago y la siento aunque no te vea. Es una ráfaga que me sorprende en cualquier momento del día y me suspira tu nombre.

No puede ser sano que invadas mi mente de esta manera, a tu antojo, paseándote por mis neuronas como si fuera tu casa, ¿quién te has creído para instalarte entre mis sienes y reinar mis fantasías y mis sueños? ¿Quién te has creído, ladrón? Maldito el día en que decidí olvidarte porque ahora no hago más que recordarte, me has robado mi pensamiento.

No, indudablemente, no puedes ser sano, tú, que te has incrustado tanto en mi vida que no sé cómo sacarte, ¿peor es saber que ya no podré tenerte?

No puede ser sano, tanto calor enfermizo, la enredadera de tus manos se ha quedado vagando por mi cintura y ese beso... Ése, quedó meciéndose en mi clavícula.

Pero, para, para... un momento... si tú ya me has olvidado... ¿por qué yo a ti no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario