Recorrí el camino, aprendí de lo vivido recordando lo olvidado, y llegada a la meta no me sentí culminada. Entonces empecé a desandar el camino, a desaprender lo vivido, a olvidarme de lo recuerdos, a deshacer maletas y solté lastre. Volví a casa... al origen y en el silencio de mi alma encontré estos retales de mi vida en donde una vez fui Musa, alguna vez amada, en donde siempre permanecí Insanna... y en ese instante dejé de serlo todo. AHORA SOY NADIE.
viernes, 4 de abril de 2014
Calma
La calma, cuando llegue apaciguará los sombríos paisajes recónditos de mis pensamientos.
Calmará, ¡oh, sí! Todo cuanto me aflige; y el silencio, el amanecer, la oscuridad... serán allá donde la mirada no llega, pero sí, la calma.
En calma, donde la perturbada emoción dominada por otros sentidos arraigados en el deseo muerto de darles libertad, lloraré por la añoranza que brotará de la esperanza perdida.
Entonces, en esa calma, el tiempo se detendrá, la vida me gritará, la noche morirá y yo me perderé. Mañana, en esa calma, me desharé de sosiego. Mañana, volveré a encontrarme.
Mañana...
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